Victoria y otros municipios del norte de la entidad, encabezan el número de asentamientos irregulares. Estos se han establecido en áreas sin los permisos necesarios, como el dictamen de impacto urbano, la autorización del cabildo y el registro público de la propiedad.
Por lo tanto, en Ciudad Victoria, se identificaron un total de 15 asentamientos ilegales, muchos de los cuales fueron promovidos por engaños. Personas sin las herramientas adecuadas adquirieron terrenos en lugares donde no se cumplen los requisitos legales ni los permisos de desarrollo urbano, según confirmó Fernando Daniel Páez Suárez, Subsecretario de Ordenamiento Territorial de la Secretaría de Desarrollo Urbano.
De igual forma, Páez Suárez explicó que la única manera de frenar la proliferación de estos asentamientos es brindando información y herramientas a la población, para que no caigan en engaños. Estas maniobras son ejecutadas por grupos organizados que se dedican a invadir terrenos y venderlos sin el respaldo legal necesario.
Asimismo, el funcionario detalló que, para la creación de un nuevo asentamiento humano, se deben cumplir varios requisitos de factibilidad. Entre estos se encuentran la viabilidad para la instalación de servicios básicos como agua potable y drenaje, así como la evaluación de riesgos geológicos y la no ubicación en pendientes abruptas. Además, es fundamental contar con un dictamen de Protección Civil para asegurar que el terreno sea adecuado para la construcción.
Falta de regulación permite creación de asentamientos ilegales
Sin embargo, en muchas ocasiones, quienes promueven la venta de estos terrenos no cumplen con los requisitos de factibilidad. En otros casos, se trata de invasiones organizadas, donde se crea un asentamiento sin notificar a las autoridades, las cuales, por su parte, no intervienen de inmediato. Esto permite que pase el tiempo hasta que los afectados buscan regularizar su situación a través de instituciones como el Instituto de Vivienda y Urbanismo o el Suelo Sustentable (INSUS).
Este panorama afecta a diversos asentamientos en los municipios del norte de Tamaulipas y en Ciudad Victoria, donde no se consideraron adecuadamente factores clave como el riesgo de inundaciones o encharcamientos, lo que pone en peligro la seguridad de los habitantes.