La venta de productos “chatarra” cerca de las escuelas sigue siendo un reto para las autoridades de salud, en la capital y en el resto del Estado a pesar de los esfuerzos nacionales y estatales para reducir su consumo entre los estudiantes.
Ante ello, Hugo Fonseca Reyes, titular de la Unidad Ejecutiva de la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), explicó que uno de los objetivos es cambiar la oferta de alimentos a opciones más nutritivas, buscando reemplazar los productos como papas fritas, refrescos, galletas y panes, que no solo aportan grasas, sino que promueven malos hábitos alimenticios.
Fonseca también reconoció que es complicado evitar que las niñas y niños lleven este tipo de alimentos en sus mochilas. Por ello, destacó la importancia del rol de los padres y madres en evitar que sus hijos consuman estos productos dañinos, que contribuyen a problemas de salud como la obesidad.
Al ser cuestionado sobre qué ocurrirá con los vendedores ambulantes que ofrecen comida «chatarra» fuera de las escuelas, o sobre los productos que los niños llevan al plantel, el titular de la SET señaló que el control de esta situación es complejo.
«Por ello, el trabajo es más el reforzamiento que hagan los padres en casa, en la escuela se les enseña a las niñas y niños, por lo que es importante que los padres de familia nos apoyen, mostrándoles buenos hábitos», explicó.
Finalmente, mencionó que, por el momento, no se contemplan sanciones para las escuelas que no cumplan con estas medidas.
«Lo principal son los exhortos. Habrá que esperar qué se determina más adelante, pero no creo que sea necesario», concluyó Fonseca.