La mayoría de las cabezas de ganado que se mantuvieron desde noviembre de 2024 hasta mediados de marzo, con la intención de ser exportadas a los Estados Unidos, finalmente se comercializaron en el mercado nacional, aprovechando el precio por kilogramo.
El subsecretario de Desarrollo Agropecuario y Forestal, Cuauhtémoc Amaya García, explicó que los productores ganaderos decidieron vender su ganado debido a los costos de mantenerlo en corrales durante cinco meses, lo que representó una inversión económica que, al final, pudieron recuperar.
“Estamos hablando de unas 20 mil cabezas de ganado que desde noviembre estaban listas para ser exportadas al mercado de los Estados Unidos, pero por cuestiones del tema de gusano barrenador se detuvo, y mientras estuvieron así, se alimentó al hato en los corrales”, comentó Amaya García.
La decisión de vender el ganado al mercado nacional se dio debido a factores como el peso de los becerros, la edad y el vencimiento de pruebas. Además de las complicaciones para exportar a Estados Unidos. El precio nacional resultó favorable, permitiendo a los productores recuperar lo invertido en el alimento y el cuidado de los animales.
Asimismo, el subsecretario añadió que, aunque los productores gastaron recursos en alimentar el ganado con melaza, vitaminas y sales minerales, el aumento de peso permitió que, en gran medida, se recuperaran los gastos.
“Prácticamente no le perdieron, no registraron pérdidas porque el precio en el mercado nacional es bueno, pudieron vender, recuperaron el recurso y el inventario, trabajando y haciendo la movilización del ganado”, afirmó.
Con la venta de estas cabezas de ganado, el siguiente paso es recuperar el estatus sanitario para poder reanudar las exportaciones a los Estados Unidos una vez que se resuelvan las restricciones por el gusano barrenador.