Tras la tormenta de incertidumbre que se desató entre los repartidores de masa y tortilla en la capital y el resto del estado, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha puesto los puntos sobre las íes. A través de una aclaración oficial desde sus oficinas centrales, la dependencia confirmó que no aplicará multas a quienes transporten este producto básico en hieleras.
La controversia surgió luego de que el delegado estatal en Tamaulipas amagara con sanciones millonarias alegando falta de higiene. Sin embargo, la institución fue tajante: el tema sanitario simplemente no es de su incumbencia legal.
Jurisdicción vs. Higiene
La Profeco recordó que sus facultades están limitadas a la protección de los derechos comerciales y económicos del consumidor. En este sentido, la vigilancia de la sanidad en el manejo de alimentos recae en las autoridades de salud pública (como COEPRIS), no en la Procuraduría.
"La dependencia no cuenta con facultades para sancionar a comerciantes por condiciones de higiene, sanidad o manejo de alimentos durante su venta o distribución".
El verdadero enfoque de Profeco para 2026
Para evitar que los consumidores sean víctimas de abusos en el sector tortillero, la Profeco mantendrá sus operativos bajo el acuerdo Maíz-Tortilla, centrando sus esfuerzos en:
- Básculas de precisión: Verificación y calibración para asegurar que se entreguen kilos completos.
- Precios a la vista: Monitoreo constante para evitar alzas injustificadas y asegurar que el costo sea claro para el público.
- Normativa Oficial: Orientación sobre la NOM-187, que regula los productos derivados de la masa y la tortilla.
Con esta corrección de rumbo, los vendedores que recorren las colonias casa por casa en motocicletas o vehículos pueden estar tranquilos respecto a la Profeco, siempre y cuando respeten los precios y los pesos oficiales.