Cumplir la exigencia más ambiciosa de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tiene un precio que el presupuesto federal no puede absorber. Así lo sostuvo la diputada federal por Tamaulipas, Blanca Narro Panameño, quien calculó en siete billones de pesos el costo de derogar la Ley del ISSSTE y restaurar el antiguo régimen de pensiones para el magisterio.
La legisladora, doctora en Ciencias de la Educación, advirtió que ese monto superaría la capacidad financiera del Estado. Por ello, señaló, la medida generaría un caos presupuestal que afectaría a todos los sectores del gobierno federal.
La demanda que paralizaría las finanzas públicas
Narro Panameño explicó que siete billones de pesos representa el mayor presupuesto que el gobierno federal maneja en un año. Destinar esa cantidad a pensiones del magisterio significaría, según la legisladora, dejar sin recursos a áreas esenciales como salud, seguridad pública y programas sociales.
"No habría recursos para policías, no habría recursos para enfermeras, no habría recursos para la política social, no habría recursos para los maestros", advirtió la diputada durante sus declaraciones. La legisladora morenista subrayó que la inviabilidad de la medida no radica en falta de voluntad política, sino en una restricción presupuestal objetiva.
Para Tamaulipas, el escenario resulta especialmente sensible. El estado depende de transferencias federales para financiar servicios de salud pública y seguridad, dos de los sectores que, según Narro Panameño, quedarían desfinanciados si la demanda de la CNTE prosperara.
Diálogo abierto, pero con límites claros
La diputada tamaulipeca reconoció que la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura de apertura frente a las movilizaciones del magisterio. Según reporta Narro Panameño, el gobierno federal ha buscado atender las peticiones de los maestros sin minimizarlas.
Sin embargo, la legisladora trazó una línea clara: las demandas que implican erogaciones extraordinarias no tienen cabida en el marco fiscal actual. Por ello, llamó a los maestros de la CNTE a sostener la mesa de diálogo como vía para encontrar soluciones viables.
La CNTE mantiene, según reportan medios nacionales, bloqueos en el primer cuadro de la Ciudad de México desde el lunes 1 de junio. Las movilizaciones buscan presionar al gobierno federal para revertir la reforma de 2007 al sistema de pensiones del ISSSTE.
Narro Panameño, voz tamaulipeca en el debate nacional
La legisladora acumula 28 años de adscripción al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Esa trayectoria le da, según ella misma indicó, una perspectiva cercana a las condiciones reales del magisterio en estados como Tamaulipas.
Narro Panameño insistió en que el gobierno no desconoce las necesidades de los docentes. Además, reiteró que la negociación debe centrarse en demandas financieramente alcanzables dentro del presupuesto vigente.
La postura de la diputada tamaulipeca deja abierta una pregunta de fondo: ¿qué reformas al sistema de pensiones del ISSSTE serían financieramente posibles sin comprometer los servicios públicos que millones de mexicanos, incluidos los tamaulipecos, reciben cada día?