El acecho en Tamaulipas ya cuenta con reconocimiento legal como una forma de violencia psicológica contra las mujeres. Así lo determinó el Congreso del estado durante su sesión más reciente en Ciudad Victoria.
La reforma modifica la Ley para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Tamaulipas. Con ello, las autoridades locales sumarán nuevas herramientas para identificar y atender estos casos.
Qué conductas se consideran acecho según la nueva reforma
La iniciativa define el acecho como seguir, vigilar o comunicarse de manera persistente con una persona contra su voluntad. Estas conductas pasarán a integrar el catálogo de violencia psicológica reconocido por la ley estatal.
El diputado Sergio Ojeda Castillo, del grupo parlamentario de Morena, promovió la propuesta. Además, explicó que el objetivo central es proteger la seguridad, la libertad y la integridad emocional de las víctimas.
Entre los actos que la reforma busca visibilizar se encuentran:
- El seguimiento físico reiterado de una persona en su rutina diaria.
- La vigilancia presencial o digital sin consentimiento.
- El contacto insistente por llamadas, mensajes o redes sociales.
Por qué importa para las mujeres de Ciudad Victoria
Ojeda Castillo advirtió que el acecho suele anteceder a delitos más graves. Entre ellos mencionó la violencia física, la violencia sexual e incluso el feminicidio.
Por ello, los legisladores consideraron urgente nombrar esta conducta dentro del marco legal. Durante años, señalaron, el acecho permaneció normalizado o invisibilizado en Tamaulipas.
“Nombrar el acecho es reconocer una realidad que afecta profundamente la vida de muchas mujeres”, expresó el legislador. Añadió que la reforma fortalece la protección de las víctimas y la erradicación de la violencia de género.
Qué sigue tras la aprobación en el Congreso local
La reforma fue respaldada por el pleno con el argumento de que cierra un vacío histórico. Sin embargo, su aplicación dependerá de los protocolos que adopten fiscalías y policías municipales.
En Ciudad Victoria, organizaciones civiles han documentado denuncias por seguimiento y hostigamiento que antes no encontraban tipificación clara. Por ello, esperan que la actualización legal facilite las carpetas de investigación.
Mientras tanto, el Congreso de Tamaulipas dejó abierta la puerta a nuevas reformas en materia de violencia digital y vicaria. ¿Bastará con nombrar el acecho para que las víctimas en el estado encuentren respuesta institucional oportuna?