La alcaldesa de Aldama, María Noemí Sosa Villarreal, acusó a siete regidores -4 de Morena-, de frenar el plan anual de obra pública por aumentos salariales, compensaciones y aspiraciones políticas.
Y es que durante la pasada sesión de Cabildo, cuatro de sus correligionarios se unieron a los regidores de Acción Nacional para frenar los proyectos de obra pública, según ellos, por falta de sustento técnico.
Aseguró que algunos regidores exigían aumentos de sueldo, combustible y compensaciones adicionales, lo cual consideró inviable ante la deuda heredada por la administración.
“Están muy bien pagados, perciben 36 mil pesos mensuales, pero condicionan la obra por intereses personales”, acusó.
Sosa Villarreal, explicó que lo presentado en Cabildo no era un nuevo programa, sino seis modificaciones al plan previamente aprobado, y rechazó que se tratara de un documento improvisado.
“Las obras tienen que realizarse porque son beneficios para el municipio. Vamos a seguir trabajando y buscando que los regidores tomen conciencia de la representación que tienen”, sostuvo.
Acusó directamente al primer síndico, Melchor Antonio Leal Romero, a quien atribuyó aspiraciones políticas rumbo a la presidencia municipal, de orquestar esta situación.
“Hay intereses de candidatura que se están mezclando y conjugando”, dijo, al tiempo que pidió dejar de lado esas motivaciones para enfocarse en el pueblo.
La edil, subrayó que la ciudadanía será la que juzgue la actuación de cada integrante del Cabildo.
“Llegamos para servir al pueblo, no para servirnos de él. Cada quien se está dando a conocer por lo que es”, concluyó.