El fin del programa federal de regularización de vehículos extranjeros no frenó el ingreso de autos americanos a Tamaulipas. Según Juan Manuel Zúñiga Maldonado, presidente de ONAPAFA en la entidad, el flujo de unidades provenientes de Estados Unidos se mantiene en niveles similares a los del periodo de mayor demanda. La situación genera incertidumbre para miles de propietarios que aún buscan opciones de legalización.
Zúñiga Maldonado explicó que la alta demanda responde a una razón económica concreta. Las familias tamaulipecas prefieren vehículos usados de origen estadounidense porque sus precios resultan significativamente más accesibles que los de los automóviles nacionales nuevos. Por ello, la dinámica comercial no ha perdido fuerza aunque ya no exista un esquema extraordinario que ampare la regularización.
Cifras que revelan el impacto del decreto en la frontera
Antes de la implementación del programa federal, el ingreso de unidades era considerablemente menor en los cruces fronterizos de Tamaulipas. De acuerdo con Zúñiga Maldonado, el flujo rondaba alrededor de 100 vehículos por semana. Sin embargo, la posibilidad de legalizar los autos impulsó la actividad y duplicó esa cifra hasta llegar a 200 unidades semanales.
Lo que sorprende, según el dirigente, es que ese nivel elevado persiste incluso sin decreto vigente. Las ciudades fronterizas de Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y Miguel Alemán concentran el mayor volumen de ingresos diarios. Desde esos puntos, las unidades se distribuyen hacia distintas regiones del país.
Además, la posición geográfica de Tamaulipas la convierte en la principal puerta de entrada de este tipo de vehículos al mercado interno mexicano. Esa condición estructural explica, en parte, por qué el comercio resiste la ausencia de un programa formal de regularización.
Miles de propietarios en Tamaulipas quedan sin alternativa legal
El término del decreto dejó en un limbo jurídico a un número importante de propietarios tamaulipecos. Según reporta Zúñiga Maldonado, miles de familias aún buscan una vía para regularizar vehículos que representan su único medio de transporte y parte de su patrimonio familiar. Sin un esquema vigente, esas personas no tienen opciones claras dentro del marco legal actual.
Mientras tanto, el mercado continúa operando con la misma intensidad. Esa contradicción preocupa a la organización: por un lado, la oferta de autos americanos sigue siendo robusta; por otro, quienes ya los poseen no pueden tramitar su situación legal. ONAPAFA ha señalado la necesidad de que las autoridades federales retomen alguna figura normativa que atienda este rezago.
Para Ciudad Victoria y el resto del interior de Tamaulipas, la implicación es directa. Una fracción relevante de los vehículos que circulan en sus calles proviene de ese flujo fronterizo activo, y su situación irregular representa un riesgo latente para sus propietarios en materia de multas, aseguramientos y falta de acceso a financiamiento formal.