Una deuda acumulada de más de cuatro mil millones de pesos pesa sobre los organismos operadores de agua y drenaje en Tamaulipas. La causa es concreta: entre el 70 y el 94 por ciento de los usuarios no paga el servicio de agua potable. Así lo advirtió la diputada local Elvia Eguía Castillo durante sus más recientes declaraciones ante el Congreso del estado.
La legisladora, presidenta de la Comisión de Recursos Hidráulicos, señaló que solo del 6 al 30 por ciento del padrón de usuarios cubre sus adeudos. Por ello, las Comapas operan con ingresos mínimos que apenas alcanzan para el mantenimiento básico de la infraestructura hidráulica. Esta situación, afirmó, compromete la capacidad de los organismos para reparar fugas y atender las colonias con mayor rezago.
La baja recaudación se traduce directamente en deterioro del servicio para los tamaulipecos que sí pagan y para quienes dependen de una red en mal estado.
Municipios con programas de regularización, los menos afectados
Algunos municipios ya tomaron medidas para reducir la cartera vencida. Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo y la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira han implementado programas de regularización y jornadas de actualización de adeudos. Sin embargo, otros municipios del estado aún no han puesto en marcha estrategias similares para elevar sus ingresos propios.
Eguía Castillo destacó que varias Comapas optaron por esquemas de pago accesibles. Según la diputada, el principal motivo de atraso es la situación económica de las familias. Por ello, consideró que los planes de pago flexibles son una vía viable para recuperar parte de la cartera vencida sin agudizar la presión sobre los usuarios.
La legisladora subrayó la importancia de que todos los organismos adopten este tipo de programas a la brevedad posible.
Sin medidores, el problema se profundiza en Ciudad Victoria y el resto del estado
Un factor adicional agrava la crisis financiera de las Comapas: la ausencia masiva de medidores de agua. Eguía Castillo reveló que en Matamoros, su municipio de origen, el 60 por ciento de la ciudadanía no cuenta con medidor. Además, anunció que verificará la situación en el resto de Tamaulipas, incluida Ciudad Victoria.
La falta de medición genera, según la diputada, tres consecuencias graves:
- Corrupción en la asignación de tarifas.
- Mal uso y desperdicio del vital líquido.
- Quebranto a las finanzas de los organismos operadores.
La legisladora fue especialmente enfática respecto al sector industrial y comercial. Todas las empresas, afirmó, deben contar con medidor para que el cobro sea proporcional al consumo real. Sin esa herramienta, el sistema de cobro pierde eficacia y los organismos dejan de percibir ingresos que les corresponden legítimamente.
Infraestructura deteriorada: el costo de no cobrar
La cartera vencida superior a los cuatro mil millones de pesos no es solo un problema financiero. Su impacto se siente en la red hidráulica que abastece a las colonias de toda la entidad. Los organismos con menor recaudación postergan reparaciones, acumulan fugas sin atender y ofrecen un servicio cada vez más irregular.
Sin un flujo de ingresos suficiente, la inversión en infraestructura se vuelve inviable. Esto afecta de manera desproporcionada a las colonias populares, que dependen enteramente de las Comapas para acceder al agua potable.
La diputada Eguía Castillo no precisó un plazo para presentar iniciativas concretas al respecto, aunque su posición al frente de la Comisión de Recursos Hidráulicos le da facultad para impulsar cambios legislativos que obliguen a los municipios a modernizar sus sistemas de cobro y medición.