El gusano barrenador volvió a encender las alarmas en la frontera norte. La confirmación de un segundo caso en el condado de Zavala, Texas, obliga a México a intensificar su respuesta sanitaria. Para los ganaderos de Tamaulipas, la amenaza es directa y el margen de error es mínimo.
José Braña Mojica, diputado federal por el distrito 5 con cabecera en Ciudad Victoria y secretario de la Comisión de Ganadería, explicó que la plaga no se mueve solo por rutas comerciales. También responden a factores biológicos y ambientales que ningún protocolo aduanero puede controlar por sí solo.
Dos casos en Zavala: qué significa para la región
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) confirmó hace días el primer caso en el condado de Zavala, Texas. El segundo caso se detectó en la misma demarcación, según informó el legislador tamaulipeco.
Braña Mojica precisó que ese segundo caso se ubica dentro de la zona de control de movimiento ya establecida. Además, se localiza en el área de dispersión mejorada de insectos estériles, lo que según las autoridades limita su capacidad de expansión.
Sin embargo, la proximidad geográfica con Tamaulipas mantiene en alerta a productores y autoridades sanitarias del estado. El condado de Zavala colinda con la franja fronteriza que conecta con el noreste mexicano.
La infraestructura sanitaria que México desplegó desde 2024
Desde que la plaga reapareció en territorio mexicano en 2024, el gobierno federal construyó una red de contención que opera en varios niveles. El diputado Braña Mojica enumeró las principales acciones:
- 148 corrales de vigilancia de origen y destino para controlar la movilización de ganado.
- 310 puntos de inspección distribuidos en zonas de riesgo.
- 631 trampas de vigilancia para detectar la presencia y población de la mosca transmisora.
- Más de 578 mil trampas comunitarias para capturar el insecto en campo abierto.
Esa infraestructura representa la respuesta más amplia que México ha desplegado contra esta plaga en décadas. Su eficacia depende, en gran medida, del factor humano.
Más de dos mil técnicos en campo y medio millón de capacitados
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) movilizó a más de dos mil técnicos y veterinarios. Su labor incluye inspecciones, rastreo de casos y liberación de moscas estériles.
Además, más de 422 mil 530 integrantes del programa Sembrando Vida recibieron capacitación para identificar oportunamente animales afectados. Esa red comunitaria amplía el alcance del sistema oficial de vigilancia en zonas rurales de difícil acceso.
Para Tamaulipas, donde la ganadería bovina representa uno de los pilares económicos del sector primario, esa capacidad de detección temprana es crítica. Un brote no contenido podría afectar la movilización de ganado y, con ello, los ingresos de miles de familias productoras.
Precedente histórico como argumento de confianza
Braña Mojica recordó que México y Estados Unidos ya erradicaron esta plaga entre las décadas de los ochenta y noventa. Ese logro binacional es, para el legislador, la prueba de que la colaboración entre ambos países puede repetir el resultado.
El diputado confía en que la ciencia, la tecnología y la coordinación internacional permitirán recuperar el estatus sanitario libre de gusano barrenador. La protección del patrimonio ganadero de familias tamaulipecas y de todo el país, señaló, es el objetivo central de cada una de esas acciones.
Lo que viene dependerá de la velocidad con que México y Estados Unidos afinencen sus mecanismos binacionales, antes de que la temporada de calor —favorable para la mosca— avance sobre la frontera.