El robo de energía eléctrica mediante "diablitos" —conexiones ilegales que alteran el medidor de luz— persiste en empresas, comercios y domicilios particulares de Tamaulipas. Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y Ciudad Victoria son los municipios con mayor concentración del problema, según reconoció el titular de la Secretaría de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez.
El funcionario admitió que las auditorías realizadas en el estado han detectado miles de medidores alterados. El problema se distribuye principalmente en las zonas centro-sur y norte de la entidad.
Ante esto, la CFE intensificó revisiones aleatorias en conjunto con las fuerzas armadas, tanto de tipo "casa por casa" como "negocio por negocio". Los operativos se han concentrado en zonas centro y colonias de los municipios con mayor reincidencia.
Matamoros y Reynosa, los más afectados
Ángel Jiménez señaló que Matamoros y Reynosa registran la mayor afectación. Detalló que el gobierno estatal acordó con la CFE trabajar en conjunto tanto para restablecer el servicio como para avanzar en la regularización de usuarios.
"En Matamoros hay tanta gente colgada del suministro eléctrico que es imposible saber cuántos, y si bien la Comisión Federal aduce que hay capacidad todavía de sobra del circuito, resulta ser que no porque hay mucha gente colgada", sostuvo el funcionario.
En Ciudad Victoria ocurre una situación similar. Ángel Jiménez consideró que las conexiones clandestinas generan afectaciones al suministro y provocan interrupciones en la red.
Conexión con los apagones en la zona norte y centro
El funcionario estatal planteó que el robo de energía pudiera ser una de las causas de los apagones registrados en varios municipios de la zona norte y centro de Tamaulipas. Explicó que empresas con centros de alto consumo sobrecargan las líneas generales y dañan transformadores públicos.
"Es una correlación porque hay mayor consumo y por lo mismo que hay más consumo se generan riesgos al suministro eléctrico porque hay una pérdida de confiabilidad del suministro eléctrico por la manera en cómo se consume la energía", indicó.
Penas de hasta 10 años de cárcel
El Código Penal Federal clasifica el robo de energía eléctrica como delito grave. La pena puede llegar a 10 años de prisión. Las multas administrativas que aplica la CFE van desde 200 mil pesos hasta 5 millones de pesos para usuarios industriales o comerciales de gran escala.