El jaguar, el felino más grande de América, fue elegido como la mascota de México para el Mundial, lo que debería haber resaltado las amenazas que enfrenta la especie. Sin embargo, expertos consideran que se trató de una oportunidad perdida por parte de las autoridades.
“Es increíble que siendo el jaguar la mascota del Mundial, no haya ni un solo espectacular del gobierno”, señaló el biólogo Gerardo Ceballos, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM.
Desafíos para el jaguar en México
Mientras Zayu se convierte en símbolo internacional, los jaguares en México enfrentan desafíos serios como la destrucción de su hábitat natural, la venta ilegal y la caza furtiva. Estos problemas persisten a pesar de los esfuerzos de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar (ANCJ), que Ceballos fundó en 2005.
El hábitat del jaguar se extiende desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina, pero solo en México se ha realizado un censo de la especie. Según el último conteo de la ANCJ, realizado en 2024, hay 5,300 jaguares en el país, un aumento del 30% respecto a 2010.
Los avances incluyen:
- Monitoreo con cámaras trampa en todo el país.
- Estudios científicos de población y genética.
- Identificación y protección de corredores biológicos.
- Trabajo comunitario para reducir el conflicto entre jaguares y ganadería.
A pesar de esto, la especie sigue en peligro. Ceballos advirtió que la expansión urbana y los conflictos con actividades humanas continúan amenazándola. “Seguimos perdiendo alrededor de 150,000 hectáreas cada año de bosques y selvas. El Tren Maya destruyó 6,000 hectáreas de selva”, aseguró.
Nuevas amenazas y falta de respuesta gubernamental
Además, el regreso del gusano barrenador, una larva que infecta heridas, representa un nuevo peligro. Este parásito, que había estado extinto en México desde 1991, resurgió a finales de 2024.
“El gusano barrenador tiene un terrible impacto en los jaguares, porque se pelean entre ellos, se raspan y cualquier herida puede ser fácilmente infectada”, explicó Ceballos.
El biólogo criticó la falta de acción del gobierno federal. “Se necesitó una reacción más agresiva, más ambiciosa del gobierno y de las instituciones interesadas en la conservación”, dijo.
Mientras tanto, Zayu, junto a otros personajes como Maple y Clutch, simboliza la unidad y alegría del torneo, pero no refleja la realidad crítica del jaguar. La ANCJ organizará una exposición a partir del 13 de junio en el Centro Cultural Bella Época en la Ciudad de México, mostrando fotografías y esfuerzos de conservación.
Ceballos considera que factores sociales, políticos y económicos desvían la atención del jaguar. “No creo que el país ignore al jaguar porque quiera”, afirmó, señalando que la violencia y la falta de gobernabilidad complican la situación.
La importancia del jaguar para el ecosistema
“Si el país perdiera los jaguares, no tendría viabilidad social, política ni económica”, advirtió Ceballos. La conservación de esta especie es crucial para el equilibrio ecológico.
“Si salvamos al jaguar, estamos protegiendo a miles de otras especies”, enfatizó el investigador.
El jaguar, además, es un símbolo cultural que ha inspirado a los mexicanos a lo largo de la historia. Según Ceballos, hay razones éticas y económicas para protegerlo: “Hay vida en la Tierra, y la combinación correcta de los gases de la atmósfera depende de las plantas y animales silvestres”.
Finalmente, el biólogo subrayó que las próximas dos décadas son vitales para el futuro de la humanidad. “Si no ponemos atención en esto, podría haber un colapso social, político y económico”, concluyó.
Fuente: Proceso