Los drones agrícolas avanzan entre los productores de Tamaulipas como herramienta para combatir plagas, ahorrar agua y hacer más eficientes las labores del campo. Su uso ya abarca cultivos de caña, cítricos y hortalizas, y los campesinos contemplan extenderlos al sector ganadero.
Ángel Lara Martínez, secretario general de la Liga de Comunidades Agrarias en Tamaulipas, señaló que la tecnología opera en los cañaverales de Antiguo Morelos y Ocampo para enfrentar la plaga de la palomilla blanca. También se aplica en huertas de cítricos y en cultivos de chile, tomate, sandía, melón y cebolla, donde ha mostrado resultados favorables.
Cómo operan los drones en los cultivos
Los equipos permiten aplicar agroquímicos con mayor precisión y con menor consumo de agua, gracias al uso de productos sistémicos. Funcionan con baterías de litio, inteligencia artificial y sistemas electrónicos que automatizan el trabajo.
El productor programa la superficie a trabajar, la cantidad de agua y el producto por hectárea. El dron despega de forma autónoma y recorre la zona establecida. Cuando detecta que la batería o el líquido se agotan, regresa solo para recargarse y retoma la aplicación exactamente donde la interrumpió.
Lara Martínez afirmó que incorporar esta tecnología representa una alternativa para elevar la productividad del campo tamaulipeco y reducir costos de operación, en un escenario donde el ahorro de agua y la eficiencia en el uso de insumos pesan cada vez más para los productores.
Modernización desigual entre regiones
El dirigente reconoció que la modernización avanza de forma desigual en el estado. En el norte de Tamaulipas operan tractores de gran potencia y cosechadoras modernas para trabajar extensas superficies. En otras regiones, muchos agricultores todavía dependen de maquinaria rentada o de métodos tradicionales.
Recordó que en el Altiplano tamaulipeco el Gobierno del Estado adquirió una central de maquinaria destinada a pequeños productores con parcelas de cuatro o cinco hectáreas, quienes difícilmente pueden costear un tractor o equipos especializados.
En la zona sur —municipios de Altamira, González y El Mante— también existen avances en el cultivo de caña. Según Lara Martínez, ya operan ahí cosechadoras que "cortan y cargan la materia prima directamente a los camiones, las greñudas, para su traslado a los ingenios".
Pese a esos avances, el dirigente advirtió que en distintas zonas del estado persisten prácticas tradicionales como la quema de caña y el corte manual con machete. La siguiente apuesta de los productores, dijo, es incorporar los drones al sector ganadero para aplicar herbicidas en praderas y matorrales, con el propósito de recuperar pastizales y mejorar la alimentación del ganado.