Organizaciones ambientalistas, pescadores y autoridades pusieron en marcha un operativo de vigilancia en Playa Bagdad, Matamoros, para detectar posibles restos del cohete Starship de SpaceX. El motivo: uno de sus propulsores cayó en territorio mexicano tras el lanzamiento número 13 del sistema, realizado el 24 de julio desde Boca Chica, Texas.
La organización Conibio Global activó un protocolo de monitoreo permanente en la costa tamaulipeca. El objetivo es ubicar fragmentos que pudieran llegar al litoral del Golfo de México arrastrados por las corrientes marinas.
Recorridos las 24 horas en la costa de Matamoros
El operativo incluye recorridos con vehículos todo terreno en cuatro turnos: madrugada, mañana, tarde y noche. Las rondas buscan localizar materiales que representen un riesgo ambiental o que requieran atención de las autoridades.
Conibio Global pidió la colaboración de pescadores y vecinos de las comunidades costeras de Matamoros para reportar cualquier objeto extraño en el mar o en la playa.
"Exhortamos a pescadores y habitantes de las comunidades costeras a reportar cualquier objeto o material flotando con dirección a playas mexicanas, como ha ocurrido en ocasiones anteriores con este tipo de eventos. Pedimos no manipular estos materiales y notificar de inmediato a las autoridades competentes", publicó la agrupación en redes sociales.
Sin confirmación de restos hasta el 27 de julio
La organización señaló que la vigilancia continuará hasta descartar por completo la presencia de fragmentos del propulsor en la zona. Cualquier hallazgo, informó, se comunicará mediante sus canales institucionales.
Conibio Global recordó que en eventos anteriores relacionados con lanzamientos espaciales se han registrado materiales llegados a zonas costeras, por lo que insistió en no manipular ningún objeto sospechoso.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) también mantiene personal realizando inspecciones en el área para evaluar posibles afectaciones ambientales. Al cierre de esta nota, el lunes 27 de julio, no existía confirmación oficial sobre el arribo de restos a las playas de Tamaulipas.