La caña de azúcar es uno de los pilares económicos del sur de Tamaulipas. Miles de trabajadores —jornaleros, cortadores, tractoristas, camioneros, mecánicos, ingenieros agrónomos y personal administrativo— dependen del cultivo y la zafra, según informó Ángel Lara Martínez, secretario de la Liga de Comunidades Agrarias de Tamaulipas.
"En Tamaulipas, aproximadamente 59 mil hectáreas son sembradas con caña de azúcar; esta superficie se localiza en parcelas, ranchos y ejidos de los municipios de El Mante, Xicoténcatl, Ocampo, Antiguo Morelos, Nuevo Morelos, González y Gómez Farías", precisó Lara Martínez.
Producción y lugar en el ranking nacional
Del total de la superficie cultivada, poco más de 30 por ciento opera bajo condiciones de temporal. El resto se abastece mediante canales y sistemas de riego que sostienen la actividad en una región donde el agua es un recurso determinante.
El volumen de producción ronda los 2.5 millones de toneladas de caña al año, cifra que ubica a Tamaulipas en el sexto lugar nacional. El azúcar es el producto principal, aunque la actividad también genera melaza y otros derivados que se aprovechan sobre todo en el sector ganadero, de acuerdo con Lara Martínez.
Métodos tradicionales y desafíos del sector
En algunas comunidades, el cultivo conserva prácticas artesanales. En municipios como Llera todavía operan trapiches manuales y mecanismos accionados por animales para extraer el jugo de la planta y elaborar distintas variedades de piloncillo.
El sector, no obstante, enfrenta presiones concretas: el alza en el precio de los insumos, la aparición de nuevas plagas y las variaciones climáticas que afectan tanto el desarrollo de los cultivos como la disponibilidad de agua.
La zona cañera de El Mante destaca por su infraestructura de riego. Durante la temporada de zafra, el movimiento económico se intensifica en el sur del estado e involucra a productores, trabajadores y familias vinculadas históricamente con el cultivo.