Tamaulipas trabaja para transformar residuos plásticos en combustibles y productos industriales a través de la pirólisis. El proceso forma parte de una estrategia de economía circular orientada a reducir el impacto ambiental de los desechos plásticos en el estado.
El proyecto contempla infraestructura especializada en varios puntos de la entidad. En Altamira, el gobierno colabora con la empresa Green Bauen. También se han realizado gestiones para instalar plantas relacionadas con este proceso en Matamoros.
Dependencias que coordinan el proyecto
La iniciativa la coordinan instancias estatales y federales. Participan la Secretaría de Desarrollo Energético, encabezada por Walter Julián Ángel, la Semarnat, la Comisión Nacional del Agua y empresas privadas.
Cómo funciona la pirólisis
El proceso inicia con la recolección, limpieza y trituración de los residuos plásticos. Después, el material ingresa a un reactor cerrado donde se somete a altas temperaturas sin presencia de oxígeno. Esto descompone las cadenas químicas del plástico sin quemarlo directamente.
Los vapores y gases que produce el reactor se condensan para obtener líquidos con distintos usos. Entre los productos resultantes están diésel, gasolina, queroseno, parafinas y aceite de pirólisis.
Capacidad y destino del combustible
Según las características planteadas para estas instalaciones, una planta podría procesar hasta 14 toneladas de residuos plásticos al día. Eso permitiría recuperar materiales que actualmente terminan en rellenos sanitarios, ríos o zonas costeras.
Entre los objetivos del proyecto está abastecer con parte de los combustibles obtenidos a vehículos del Gobierno del Estado. El esquema busca avanzar hacia un modelo en que los residuos plásticos vuelvan a convertirse en productos útiles.