Los 148 integrantes del Supremo Tribunal de Tamaulipas ya cuentan con certificación en perspectiva de género, acreditada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Así lo confirmó Tania Gisela Contreras López, presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, quien precisó que este resultado se alcanzó en menos de un año desde el inicio de la actual administración del Poder Judicial del Estado (PJE).
Al arranque de esta etapa, solo entre 10 y 12 de los 148 integrantes tenían algún acercamiento con el tema. Hoy, según Contreras López, el porcentaje es del cien por ciento.
Del diagnóstico a la certificación
La presidenta explicó que un diagnóstico interno reveló que el 70% de la carga de trabajo del Poder Judicial está relacionada con asuntos familiares y de violencia, donde existe una relación desigual de poder entre hombres y mujeres.
"Cuando vemos que ahí está el principal conflicto social, emprendimos diversas acciones", dijo. La primera fue identificar cuántos juzgadores contaban con capacitación en la materia. El resultado mostró que "la preparación actual del personal no era suficiente para garantizar procesos sensibles en casos que involucran a mujeres víctimas de violencia", según sus palabras.
Para atender ese déficit, el tribunal utilizó el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género de la SCJN como herramienta central del proceso de formación.
Qué implica juzgar con perspectiva de género
Contreras López definió el concepto en términos concretos: "juzgar con perspectiva de género implica que en la labor jurisdiccional se tomen en cuenta los estereotipos y roles de género que conllevan a circunstancias de inequidad entre hombres y mujeres… se toman las medidas y determinaciones jurídicas conducentes a fin de lograr un trato uniforme en el caso concreto".
La funcionaria también reconoció que en muchos espacios del sistema de justicia persisten prácticas y comentarios que victimizan o minimizan las denuncias que presentan las mujeres.
"Juzgar con perspectiva de género permite que una persona juzgadora emita una resolución acorde al contexto actual y a la vida real de las familias", sostuvo. Y agregó: "Hoy tenemos una visión completamente distinta, que responde a protocolos internacionales y a la exigencia de la Suprema Corte".

