La sequía en Tamaulipas mantiene al sector agropecuario al filo de una crisis. Septiembre, históricamente el mes más lluvioso del año con un promedio de 160 milímetros, llegó casi a su fin con precipitaciones muy por debajo de ese umbral en la mayor parte del territorio estatal.
Cuauhtémoc Amaya García, subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, encendió las alertas. "Por la sequía que cada vez se prolonga más, podría ocasionar que tanto la ganadería como la agricultura en zona de temporal como de riego truene y complique la economía de quienes viven de esa actividad", advirtió.
Septiembre, la última esperanza que no llegó
El mes representaba la oportunidad de recuperación para productores ganaderos y, sobre todo, para los agricultores del norte de Tamaulipas. Esos productores dependen de dos ciclos: primavera-verano y otoño-invierno, según explicó el funcionario.
Amaya García señaló que septiembre dejó de ser el mes en que históricamente se registraban lluvias fuertes y la formación de ciclones o huracanes en el Golfo de México, fenómenos que elevaban los niveles de almacenamiento en presas y abastecían al campo en general.
"Si termina septiembre sin lluvias importantes en la mayor parte del estado o alguna formación ciclónica en el Golfo de México, agárrate, porque la ganadería y la agricultura van a estar muy tronados", advirtió el subsecretario.
La ganadería aún resiste, pero el margen se reduce
En el sector ganadero la situación no ha llegado a la catástrofe. Las ligeras precipitaciones de mayo y junio permitieron la recuperación parcial de pastizales que sirven de alimento al ganado bovino.
"Acá en la ganadería nos pega, en el sentido de que, si se prolonga esa sequía, ahora sí que se friega el tema de los pastos y obviamente el agua para el mantenimiento del ganado, incluso para el consumo del ganado", explicó Amaya García.
El funcionario reconoció que hay pasto seco disponible, pero con muy poca agua. La dependencia estatal informó que hasta el momento no se reporta mortandad masiva de ganado. Aun así, las altas temperaturas han secado los pastizales y los productores buscan esquilmos y forrajes alternos para alimentar a sus animales y evitar pérdidas de peso o muertes.