El presidente de la Asociación Nacional de Padres de Familia (ANPAF), Alejandro Águila Argüelles, cuestionó que el acuerdo presidencial que prohíbe el uso de celulares en las escuelas del país no incluya a los maestros, quienes continúan usando sus dispositivos frente a grupo.
Águila Argüelles reconoció que la medida puede ser positiva para los alumnos, pero señaló que resulta contradictoria si no aplica igual para los docentes.
"Siempre están con el celular en la mano, tienen llamadas o intercambios de chismes, se salen del salón y se olvidan del grupo. Eso lo ven los niños y reclaman: ¿por qué ellos sí y nosotros no?", expresó el dirigente.
La fecha de entrada en vigor y el argumento de legitimidad
El acuerdo entrará en vigor de manera oficial el 3 de noviembre. Según Águila Argüelles, la prohibición pierde legitimidad ante los estudiantes si el maestro —quien debe ser ejemplo de disciplina digital— queda fuera de la restricción.
"No basta con restringir a los alumnos, también debe haber reglas claras para los profesores", afirmó.
ANPAF denuncia que fue excluida de las consultas
El dirigente precisó que ANPAF es la única representación de padres de familia reconocida legalmente por la SEP, y denunció que ni la organización ni las mesas directivas de escuelas fueron convocadas a los foros o reuniones previas al acuerdo.
"No nos invitaron; ni a los miembros de mesas directivas de escuelas a reuniones o foros con personal de educación. No se nos tomó en cuenta", declaró.
Según Águila Argüelles, la decisión fue tomada por el secretario de Educación, Mario Delgado, en reuniones de la CONAEDU y la CONAGO con gobernadores, cuando ya 16 estados aplicaban la medida.
"Insisto, no tomaron en cuenta ni un llamado ni convocatoria. El acuerdo lo hicieron ellos", acusó.