Ciudad Victoria, Tamaulipas.— María Fernanda González Arellano, egresada de Ingeniería Química de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), desarrolló un biocompuesto biodegradable diseñado para retener cromo hexavalente, un contaminante tóxico que puede estar presente en el agua. El material combina almidón termoplástico, quitosano y fibras obtenidas de las vainas del árbol de framboyán.
El proyecto se desarrolló en la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán, bajo la asesoría del doctor Juan Roberto de la Torre Escareño. Su objetivo es explorar una alternativa para tratar agua contaminada con metales pesados mediante el aprovechamiento de materiales de origen vegetal.
Cómo funciona el material biodegradable
El proceso de elaboración comprende la recolección de las vainas de framboyán, su molienda, la formulación de la mezcla y el termoprensado para obtener el biocompuesto.
El material fue sometido a pruebas de laboratorio para evaluar sus propiedades físicas y su interacción con el contaminante. Entre las técnicas reportadas se encuentra la espectroscopia ATR-FTIR, que permite identificar grupos funcionales presentes en un material y estudiar sus interacciones químicas.
La propuesta se basa en la adsorción, un proceso mediante el cual determinadas sustancias quedan retenidas en la superficie de un material. En este caso, el objetivo es capturar el cromo hexavalente presente en el agua contaminada.
Qué falta para su aplicación
El proyecto busca aprovechar materias primas de origen vegetal y desarrollar una alternativa de menor costo para el tratamiento del agua. Sin embargo, las estimaciones económicas requieren documentación técnica que permita comprobarlas.
Se inició un proceso de patente para el biocompuesto y que el proyecto obtuvo un reconocimiento en ExpoCiencias Tamaulipas 2026.