El teléfono celular no está prohibido en el CBTis 119 de Ciudad Victoria, pero tampoco circula sin reglas. El plantel adoptó un modelo donde cada docente define, según su materia, cuándo y cómo los alumnos pueden usar el dispositivo durante clases.
El director Heberto Guadalupe Huerta Bermúdez explicó que el debate sobre el celular en las aulas ha generado roces entre estudiantes y maestros. Incluso han surgido, según reporta el funcionario, denuncias en redes sociales relacionadas con el tema. Sin embargo, Huerta Bermúdez advierte que el aparato no es el problema central.
"No es en sí el aparato, es el uso del aparato", declaró el director. El CBTis 119 busca que los alumnos entiendan la tecnología como un medio, no como un fin en sí mismo.
Cada maestro define las reglas dentro de su salón
La política del plantel descansa en la autonomía docente. Cada profesor establece su propia normatividad de acuerdo con los contenidos que imparte. Este enfoque flexible permite adaptar el uso del celular al contexto de cada asignatura.
Algunas materias integran el dispositivo de forma directa. Entre ellas destacan:
- Cultura digital, donde la navegación y el uso de aplicaciones forman parte del programa.
- Programación y soporte técnico, que requieren herramientas digitales en tiempo real.
- Lectura y pensamiento matemático, donde varios docentes ya emplean el celular como apoyo didáctico.
Además, el director señaló que el plantel promueve el uso responsable de la inteligencia artificial. El objetivo es que los estudiantes aprendan a potenciar sus capacidades con estas herramientas, siempre con criterio y responsabilidad.
Inteligencia artificial, el siguiente paso en Victoria
El CBTis 119 no se limita a regular el celular: apunta a preparar a sus alumnos para un entorno digital en constante cambio. Huerta Bermúdez subrayó que los maestros reciben orientación para incorporar la IA en sus clases de manera productiva.
"Se trabaja con los maestros para que el celular y la inteligencia artificial potencien lo que el alumno busca, siempre con responsabilidad", afirmó el director. Este enfoque coloca al CBTis 119 entre los planteles de Tamaulipas que buscan adaptar su práctica docente a las demandas del siglo XXI.
Por otro lado, Huerta Bermúdez reconoció que el uso excesivo del teléfono representa un desafío de salud mental para los jóvenes. El dispositivo, dice, ya es una extensión de la vida diaria y requiere nuevas reglas de convivencia social dentro y fuera del aula.
El reto para las escuelas de Tamaulipas
La discusión sobre el celular en las aulas no es exclusiva de Ciudad Victoria. A nivel nacional, autoridades educativas han debatido restricciones totales, mientras que organismos internacionales advierten sobre los efectos del uso excesivo en adolescentes.
En Tamaulipas, el modelo del CBTis 119 ofrece una alternativa intermedia: ni confiscación ni permiso irrestricto. La apuesta es la formación de criterio digital desde el bachillerato tecnológico. Si el modelo funciona, podría servir de referencia para otros planteles de la entidad.