La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales golpearía directamente el bolsillo de los meseros en Tamaulipas, según Jesús Arnoldo Gómez González, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en la zona centro del estado.
El dirigente señaló que los meseros dependen en gran medida de las propinas, y que menos horas en piso de atención significa menos tiempo para acumular ese ingreso adicional.
"Los trabajadores dependen en gran medida de las propinas, las cuales se verían reducidas al disminuir las horas de trabajo. Algunos meseros no estarán de acuerdo porque se les recortan las horas en las que podrían obtener beneficios en propinas", dijo Gómez González.
Propinas repartidas entre todo el equipo
Gómez González explicó que las propinas no solo benefician a los meseros. Por acuerdos internos, también se distribuyen entre el personal de cocina, barra, limpieza y caja.
"La reducción de horas impactará a todo el personal que depende de este ingreso adicional", puntualizó el representante de la industria restaurantera en Ciudad Victoria.
El empresario reconoció que algunos trabajadores podrían buscar compensar la pérdida solicitando horas extras. Sin embargo, advirtió que eso elevaría los costos para los empleadores, especialmente conforme suba el salario mínimo hacia 2030.
Postura del sector: análisis, no rechazo
Gómez González aclaró que no se opone a la reforma, pero insistió en revisar sus efectos reales sobre los restaurantes.
"Hay que hacer un balance: cómo ayudar a los trabajadores sin perjudicar al emprendedor. No estoy en contra de la reducción, pero sí debemos analizar el impacto real en la operación de los restaurantes", expresó.
Subrayó que los esquemas de incentivos actuales han funcionado para motivar al personal, pero que la nueva normativa laboral obliga a revisar si esos esquemas son financieramente sostenibles.