Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Arnulfo Rodríguez Treviño, secretario general de la sección 30 del SNTE en Tamaulipas, lanzó un mensaje directo a quienes buscan desplazarlo: "Si antes no pudieron, hoy menos". El dirigente magisterial, de 80 años, aseguró que enfrentó adversarios a lo largo de toda su trayectoria sindical y que ninguno logró detenerlo.
"Desde que empecé en la política-sindical siempre he ido cuesta arriba", declaró Rodríguez Treviño. Mencionó que ex líderes nacionales como Carlos Jonguitud Barrios y Elba Esther Gordillo "no me querían", y que también tuvo que sortear gobiernos, partidos y compañeros que, según dijo, terminaron siguiendo sus propios intereses.
Los nombres que mencionó
El dirigente señaló directamente a Rafael Méndez y Rigoberto Guevara —los dos ex secretarios generales que lo precedieron en la sección 30— como parte del grupo que no quería su regreso al cargo. "A todos los que yo había ayudado ahora no quieren que yo gane. Ellos tenían su candidato", afirmó.
También recordó que durante su primer periodo al frente del sindicato resistió la presión de dos gobernadores, Egidio Torre y Francisco García Cabeza de Vaca, y de algunos ex alcaldes que se alinearon en su contra.
Sin fricciones con el Comité Nacional
Rodríguez Treviño aclaró que su situación actual es distinta a episodios anteriores. "No estoy peleado con la presidenta, ni con Cepeda —Alfonso—, ni con el Comité Nacional", sostuvo, en referencia a Alfonso Cepeda Salas. Dijo sentirse respaldado por la base trabajadora, no por quienes, según él, están "casados con el cargo".
"Estoy acostumbrado a trabajar en escenarios adversos y la falta de respaldo no me ha detenido", subrayó.
Su origen y su compromiso con la base
El líder magisterial recordó su origen campesino como un vínculo con los maestros de base. "Si tú eres de origen humilde, ¿por qué te olvidas de ellos? A mí me preocupa mucho que la gente ande buscándote y llegue el momento en que seas sordo", advirtió.
Ante quienes exigen su salida anticipada, Rodríguez Treviño fue categórico: se quedará "el tiempo que sea necesario". Cerró con una advertencia que dirigió tanto a críticos internos como externos: "No adores el becerro de oro porque no te va a dar nada".