El cambio climático modificó el ciclo agrícola en Tamaulipas. Las sequías prolongadas y las temperaturas extremas provocaron retrasos en la siembra, reducción de superficies cultivables y caídas en los rendimientos de granos como maíz y sorgo.
Así lo confirmó Antonio Varela Flores, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura. Señaló que los distritos de riego del norte del estado son los más afectados por estas condiciones climáticas.
La escasez de lluvias y la falta de humedad en el suelo obligan a los productores a postergar el inicio de los ciclos agrícolas, en particular el de Otoño-Invierno. Las tierras quedan inactivas a la espera de precipitaciones que no llegan.
Condiciones sin precedente en 112 años
Varela Flores describió la situación como la más grave en más de un siglo. "El cambio climático sigue generando estragos en Tamaulipas, si se toma en cuenta que, durante los últimos 40 años no se había presentado un mes de septiembre en el que no hubiera ninguna formación ciclónica en la zona del Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México", precisó.
El funcionario agregó que "desde hace 112 años a la fecha, no se habían presentado las condiciones de sequía que se viven en el campo, donde se ha dejado de sembrar alrededor de 300 mil hectáreas en la zona norte de Tamaulipas que vive de las lluvias, ante la ausencia de precipitaciones pluviales".
En los Distritos de Riego 025 y 026, regiones que el titular calificó como críticas, hasta el 50% de la superficie agrícola —unas 100,000 hectáreas— se dejó de sembrar por inviabilidad climática.
Cultivos alternativos como respuesta
Frente a ese panorama, la Secretaría de Desarrollo Rural impulsa una transición hacia cultivos que requieran menos agua y toleren mejor el calor extremo.
"Estamos buscando cultivos alternativos que tengan más resiliencia a las altas temperaturas", dijo Varela Flores. Explicó que este año los productores se animaron a sembrar frijol guar, un cultivo que muchos no conocían, y se lograron establecer entre 4 y 5 mil hectáreas de ese producto.
El funcionario también anunció gestiones con el Gobierno Federal para incorporar otras oleaginosas al programa Cosechando Soberanía. El objetivo es abrir opciones de crédito para cultivos como ajonjolí, girasol y el propio frijol guar, según declaró al cierre de su intervención.