La crisis de desapariciones en Tamaulipas tiene rebasadas a las instituciones estatales. La escasez de personal y presupuesto obliga a familias y colectivos a asumir por su cuenta las tareas de investigación, rastreo y recopilación de pruebas.
Organismos internacionales han denunciado que las familias no deben cargar con los costos económicos, administrativos y emocionales que genera el trabajo que las autoridades omiten por negligencia o falta de presupuesto.
Lo que reconoce la CODHET
La presidenta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CODHET), Taide Garza Guerra, admitió que tanto su organismo como las instancias de atención a víctimas carecen de recursos materiales básicos para acompañar a las familias.
"Por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos apenas cuenta con una unidad, y cuando nos solicitan apoyo debemos seguir un procedimiento largo para poder prestarla. No tenemos los recursos suficientes", señaló.
Garza Guerra subrayó que la atención a las desapariciones exige sensibilidad y humanismo, además de medios materiales. "Lo que falta es que se les dé apoyo real a las madres, que se cumpla con los compromisos y que se abran los espacios de investigación que ya están listos", dijo.
El centro de ADN en Altamira, terminado pero sin operar
La Ombudsperson también se refirió a una demanda concreta de los colectivos: la apertura inmediata del centro de investigación de pruebas de ADN en Altamira. La instalación está terminada, pero permanece inoperante por falta de presupuesto.
"Ese centro fue creado para analizar restos humanos y pruebas genéticas. Se invirtió mucho dinero y falta menos que más para su funcionalidad. Es un compromiso pendiente con las madres buscadoras", afirmó la presidenta de la CODHET.