Omar García Lara, dirigente del Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de la Salud (SINAITSA), confirmó que el gremio alcanzó acuerdos con la coordinación estatal de IMSS Bienestar en Tamaulipas. El resultado fue la instalación de una mesa de seguimiento con las autoridades del estado.
Los acuerdos se concretaron después de protestas y manifestaciones del personal médico en Reynosa, Ciudad Victoria y la zona conurbada. El sindicato consideraba agotado el diálogo con la coordinación estatal antes de las movilizaciones.
Periodos de desintoxicación y uniformes
Uno de los puntos centrales fue el compromiso de formalizar los periodos de desintoxicación como vacaciones de riesgo para el personal de salud. García Lara señaló que esto permitirá que los trabajadores tomen ese tiempo sin afectar la atención en las unidades médicas.
La distribución de uniformes fue otro acuerdo alcanzado. Su entrega llevaba meses pendiente, según el dirigente sindical.
García Lara informó que ya existe un borrador de los acuerdos. Ese documento será firmado con la presencia de delegados sindicales como testigos de honor.
Pago de tiempo extraordinario y estímulos
En materia de compensaciones, las autoridades reconocieron la necesidad de pagar correctamente el tiempo extraordinario: doble jornada en días laborales y triple pago en domingos, conforme a la ley. "Esto no se estaba cumpliendo, pero ya se tomó nota de la irregularidad y se corregirá", afirmó García Lara.
SINAITSA también exigió transparencia en los estímulos mensuales y en los procesos escalafonarios. El objetivo es que los beneficios y ascensos se otorguen de forma equitativa, sin distinción de afiliación sindical. "No puede haber manipulación ni privilegios, los derechos son para todos", subrayó el dirigente.
Personal transferido y trabajadores afectados
El sindicato planteó además la situación del personal transferido al IMSS Bienestar, que también enfrenta irregularidades en pagos y estímulos. Las autoridades reconocieron el problema, que quedó pendiente de resolución en la mesa de seguimiento.
García Lara estimó que alrededor de 2,500 trabajadores en todo el estado resultaron afectados por estas irregularidades, entre ellos personal de unidades transferidas y del Hospital General de Victoria.