La consejera del Instituto Nacional Electoral (INE) Frida Denisse Gómez Puga denunció, ante el Consejo General, amenazas graves y directas contra su integridad física y la de su familia. Las vinculó con la controversia generada por su propuesta de septiembre para regular las boletas sin doblez.
"Estas amenazas han sido documentadas y serán atendidas a través de las vías institucionales y legales correspondientes. No hago pública esta situación para colocarme en una posición de víctima, sino porque existe una frontera que ninguna sociedad democrática puede permitir que se cruce", declaró la funcionaria.
La propuesta y el vacío normativo.
Gómez Puga explicó que su proyecto buscaba atender un vacío normativo histórico. También buscaba dar herramientas de vigilancia a los partidos con menor representación.
Aclaró que el INE nunca aprobó la validez automática de las boletas sin doblez. "Nunca mi propuesta buscaba beneficiar a ninguna fuerza política, buscaba fortalecer las condiciones de equidad en la vigilancia de la elección, especialmente para los partidos con menor representación", afirmó.
La consejera sostuvo que la problemática no nació en la elección actual y citó antecedentes documentados. Mencionó el diario de debates del Senado del 25 de agosto de 1964, en una discusión sobre la elección de Chihuahua. Ahí, según relató, se afirmó que al abrir las urnas se encontraron boletas completamente lisas, sin arrugas, que no habían pasado por las ánforas. También hizo referencia a 1988 como otro antecedente del fenómeno.
Señalamiento a los partidos y defensa de su independencia
Gómez Puga señaló que la omisión de legislar sobre esta problemática corresponde a los propios partidos políticos que hoy atacan al árbitro electoral.
Afirmó que se ha distorsionado completamente su propuesta original. "Mi postura jurídica no se reducción a demostrar extraordinariamente cómo introducir una boleta en una urna", precisó.
La consejera aseguró que no llegó al INE para administrar silencios ni para acomodar convicciones técnicas. Llegó para ejercer una responsabilidad constitucional con independencia, criterio y libertad.
"Ninguna amenaza contra mí ni contra mi familia determinará el sentido de mi voto", concluyó.





