La diputada local Blanca Anzaldúa Nájera expresó este viernes su preocupación por el aumento de violencia en el entorno escolar. Su reacción llegó tras el ataque ocurrido en una secundaria de Torreón, Coahuila, donde dos jóvenes hermanos asesinaron a la subdirectora del plantel e hirieron a cuatro personas más.
"Nos están matando a los maestros, dentro de las escuelas, ya no fuera de las escuelas", señaló la legisladora.
Anzaldúa Nájera subrayó que las agresiones mortales contra docentes ya no suceden fuera de los planteles, sino en su interior. Para ella, eso representa un cambio grave en la naturaleza del problema.
El papel de los padres de familia
La diputada hizo un llamado a los padres de familia para que no confronten a los profesores cuando estos llaman la atención a los alumnos o les piden que se sienten en clase. Según advirtió, esa actitud debilita la autoridad del docente.
"Que porque ya los viste feo, que porque les gritaste, y ahí es en donde necesitamos que los padres de familia nos ayuden, no es una necedad de nosotros", declaró.
Anzaldúa también cuestionó la efectividad de los programas de convivencia escolar. Reconoció que se habla mucho de paz, pero insistió en que hay que analizar qué se está haciendo concretamente para lograrla. Sostuvo que esa paz debe comenzar en el hogar.
"Pero si en la casa golpeamos a los niños, a las esposas o al revés porque hay mujeres que golpean a los hombres, entonces la paz tiene que entrar la enseñanza a través de la familia", dijo.
Casos similares en Tamaulipas
La legisladora afirmó que el ataque de Torreón no es un hecho aislado. Mencionó que en el sur de Tamaulipas, en un CETI, alumnos golpearon al director de la escuela, como parte de una serie de hechos similares registrados en distintos lugares del país.
Esta postura da continuidad a iniciativas que Anzaldúa Nájera presentó previamente en el Congreso tamaulipeco. Con ellas buscó reformar el Código Penal y la Ley de Educación local para tipificar sanciones específicas y otorgar protección legal y psicológica al personal educativo frente a agresiones y extorsiones.
"Nosotros los recibimos a cierta edad, pero nuestros niños ya deben venir con ejemplos vivos de la familia", concluyó.